
“Pero, ni la profesionalización, ni la extensión cultural ni la asesoría al Estado y
a la sociedad, ni la investigación científica, serán capaces de cumplir su papel,
si
acaso falta la libertad de pensamiento, que es consustancial para la ciencia,
como es el aire para la vida.
Por eso, es preciso también invocar el otro ingrediente esencial de la evolución
de la ciencia, el desarrollo de su conciencia de servir a la felicidad y el bienestar
del hombre. Y no sólo se servirá a la ciencia jurídica nacional, cultivando los
predios de la investigación y diversificando las profesiones; se la servirá sobre
todo defendiendo la libertad, que es defender la propia subsistencia de la
Universidad y su destino al servicio del pueblo.
De ahí (…) dejemos asimismo vibrando el mensaje, que invoca la acción
de docentes y alumnos en defensa de la autonomía universitaria, que es la
libertad de pensamiento científico, sin la cual se agostarán las ideas, y en los
eriales crecerá cizaña de mediocridad e ignorancia, que bien sirve a las tiranías.
Por eso, si queremos que la Facultad de Derecho, construya la ciencia,
capaz de acercar al pueblo peruano a la conquista de la justicia que tanto
espera, si queremos derogar la miseria y la ignorancia, el analfabetismo y la
tuberculosis, si queremos que la paz sea construida sobre la base de la justicia,
entonces, defendamos enérgicamente la libertad de pensar y defendámosla
apasionadamente, que la Libertad es diosa que no otorga favores a quienes no
la
sirven devotamente.
Decía alguna vez, que hay que aprender a amar la libertad tanto, que si es
preciso por ella, pueda llegarse a la propia esclavitud de la muerte. Es que la
libertad es la suprema esencia de la dignidad humana”
Ferdinand
Cuadros Villena
Ciencia jurídica al servicio del Perú como país en vía de desarrollo. En: Justicia.
Órgano del Centro Federado de Derecho. UNSAAC. 1968. Pág. 27